jueves, 8 de octubre de 2009

Epitafio para M.

De los tiburones logre escapar.
Al tigre lo derribé a tiros.
Los que me devoraron
fueron los piojos.
80 poemas y canciones. Bertolt Brecht.

lunes, 5 de octubre de 2009

Vomitar






Vayan de ofrenda estos textos nacidos de la pereza y la mala digestión de otras lecturas a la poderosa Yubaba, bruja-hechicera, que robó mi nombre convirtiéndome en sirviente de su fantástico reino.










Perro y gato de la Casa.



Patrón del barrio Panchito, por cocorito cruza con gallo, con vaca lechera por el cuero blanco de manchas negras. Los luthiers le acarician el lomo mientras por lo bajo lo quieren tambores, los pintores reproducen sus manchas y ganan los mejores premios en los salones internacionales, los brujos leen el futuro en sus dibujos aunque hay vecinos molestos por la excesiva propensión del animal al canto. En las noches de luna, ulula en coro con los perros de toda la vecindad. En el día no deja auto sin correr a ladrido frenético, junto a Oloroso su infatigable y torpe compañero de andanzas.
Renatiño es el gato de la casa, pelambre gris rayas negras, felpudo escurridizo como una sombra, reniega y reniega de este par de atorrantes. Su abúlica vida cobra ritmo en la persecución de una mariposa o de algún insecto que recorre su territorio.
Cuando se ofende sube al techo más alto y no baja hasta que llegan los bomberos con sus escaleras luego de un par de días de escucharlo maullar más desesperado y hambriento, arriba del tejado.
Conviven a prudencial distancia, cada quién rey de su reino, si se cruzan en el umbral de la puerta, alerta sale uno melancólico entra el otro. Si Renatiño dispara un zarpazo, caballero Panchito suele ignorarlo.
Nadie sabe nada de ellos con los naranjas que traen los atardeceres o en los baños del arroyo, solo el retorno huraño, cercano, a la casa, al afecto, al alimento.








"...cruza el amor, cruza el amor por el puente..." G. Cerati



Temprano camino del trabajo, pienso en ti.



Es otoño, en las mañanas baja la niebla, nuestras bicicletas cortan el aire frío como la quilla de los barcos, emponchados de pies a cabezas se abren nuestras bocas en una risa grande que no deja ver los dientes bajo la bufanda de lana.



Que es otoño, decía, el arroyo suele bajar cargado cuando llueve en las sierras donde esta la naciente, que cruzando el puente en las mañanas frías sube el vapor sobre el curso de agua para dar una ilusión fantastica de irrealidad al paisaje.



Los pastos blancos de la helada, nuestras caras con bufanda, las manos enguantadas, el cuerpo aún adormecido, camino de los días.



Mas tarde a veces, tal vez media mañana cuando el sol va entibiando el aire, puedenn verse desde el puente garzas blancas en lo alto del trampolín del balneario, en la tabla alta y en la baja y sonbre las escalinatas y en barandas negros patos comtemplando desde esa superficie el lugar, amos y señores del aire y del agua.



¿Sois habitué de los boliches y la falta de conversa te sigue como fantasma?



No temas, en pocas pocas lineas el yeite que te transformara en el alma de las fiestas, el Travolta de la noche o la reina de la night.


En el kiosco, pedite con los puchos unos palitos de la selva, guardate el papelito y jugá con tus amigos a adivinar de que animales se trata.


Aquí dos muestras gratis de un material sustancioso: Mantarraya y el Hipocampo dargón.

* puede pesar 1300 kg y medir hasta 5 mts, siendo mas larga que una camioneta.

*el macho carga las crías. Se parece a una planta y asi se confunde con las algas del mar.

Entre otros encontra la Suricata y el Elefante indio, son imperdibles.