
Tía No-Vota, agobiada por el intenso calor del verano Azuleño, y favorecida por una brisa fresca, salio a las calles de la ciudad para encontrarse con la otra cara de la moneda cultural de Azul, esa que no goza ni de los carteles ni luminarias, así pues encontré un espacio que silenciosamente sigue con sus puertas abiertas, mostrando lo que allí se esta realizando, movilizada por la curiosidad llegué hasta la Escuela Municipal de Platería, rincón donde manos, metal, cuerpo y mente se reúnen para cerebrar una comunión entre si, plasmando en la chapa los quejidos y sueños del alma, en el intento de mantener vivo este antiguo oficio íntimamente ligado a los orígenes y tradiciones de nuestra cultura.
Actualmente ubicada donde antaño funcionara la ex confitería y restaurant de la estación de ferrocarriles de Azul, y bajo la conducción del maestro platero Pedro Scalcini, próxima a cumplir una década de vida, me introduzco en el mágico mundo de la platería, y me cuentan que el taller cobra vida en Azul allá por el año 1.999, con la intención de llenar de satisfacciones las ansias creativas de quienes conociendo la trayectoria de Pedro deseaban recibir sus conocimientos.
Así pues en aquel año, y en su primer ciclo lectivo la escuela arrancó su transitar con aproximadamente 70 alumnos, a los cuales se les transmitía a través de un programa de trabajo las diferentes técnicas empleadas en éste arte, el dibujo y el trazado, el perforado y el limado, el calado, el doblado, el embutido y planeteado, el cincelado y soldadura, etc., pasos estos esenciales para el aprendizaje en el ejecutado, resulte un objeto útil y atractivo.
Año tras año, hasta estos días y siempre con un número de asistentes, la escuela continúa trabajando. Me cuentan que desde septiembre de 2006 se inició una exposición de trabajos permanentes, donde se pueden apreciar piezas en los distintos niveles de aprendizaje de platería tradicional, gauchesca, urbana y mapuche, todo realizado por los alumnos, brindándole a estos no solo la posibilidad de mostrar el fruto de lo aprendido, sino que les sirva además como nexo hacia una salida laboral.
Abierta a la comunidad y al visitante, todos los días, la escuela es además un lugar de charlas y encuentros, anécdotas e historias, de mate amigo y fraterno, espacio de promoción de la ciudad, visitado tanto por el azuleño como así también el turismo que llega, reflejado esto en el libro de visitas de la escuela, donde al leerlo me di cuenta que es necesaria una política firme que defienda, apoye y salve éste como tantos otros espacios que en silencio siguen apostando y aportando al arte, la cultura y educación, integrando a los distintos niveles sociales, para lograr de esta patria chica un lugar mucho mas homogéneo y hacer de estos, nuestros días, mucho mas alegres y humanos.
Pero evidentemente Tía-Novota, por el momento no logrará hallar la paz que necesita y obligada por su espíritu, tiene que volver a darles a nuestros funcionarios un pellizcón más de atención.
Consultè acerca del nivel de apoyo y promoción con que esta iniciativa ha contado de parte del municipio, y la respuesta además de contundente es vergonzosa, escaso y nulo; sin presupuesto ni medios, sin un programa de becas, sin personal de limpieza ni elementos, con un proyecto interesantísimo apuntado a menores y jóvenes en situación de riesgo social, oportunamente presentado ante al “Honorable Consejo Deliberante de Azul”, para que a través del arte de la platería, y como salvoconducto, acercar a estos otra visión de la vida y transmitir valores esenciales, tanto para el oficio como para el desenvolvimiento del individuo dentro de una sociedad.
Ejemplos como estos son dignos de ser imitados, por que a pesar de todo la escuela continua inquebrantablemente en sus objetivos de enseñar, transmitir, integrar, a tientas pero no doblegados, a tropiezos pero con las rodillas invictas, día a día, con un sueño sobre sus hombros, si de sembrar se trata pueden estar tranquilos quiénes allí concurren que tarde o temprano llegará la cosecha como premio a la constancia, el sacrificio, el tesón y la esperanza de abrir todos los días puertas y ventanas.
Esta cayendo la noche, y Tía No-Vota ya esta grandecita para andar sola por la calle, asíque me retiro de la escuela con sensaciones ambiguas, por un lado con la bronca provocada por la desidia de las autoridades de turno que abandonan a su suerte a espacios de este tipo, por otro con la satisfacción y el espíritus rebalsante por haberme encontrado con gente que pese a todo sigue indeclinable en su afán de concretar su sueño, a fuerza de darle pelea a diario, esto si que es Quijotesco!!!.
En la sección nuestras fotos se pueden observar fotos del lugar y de piezas que se encuentran en exposición en la escuela.
Fotos: Eusebio P.
5 comentarios:
muy buen relato tia-novota, me dieron ganas de agarrar la alpaca y ponerme a calar, apoyemos estoy proyectos por favor...
ah claro y para el escribiente y fotografo de esta revolucionaria abuela no hay ningun mensaje... despues hablamos de reconocimientos?? por favor.....
La foto habria sido mas artistica si se veia la via por la ventana de atras, ahi se reconoceria un poco mas al fotografo...
Me gustaria compartir un asado con esta abuela, para que nos empape de su sabiduria y critica constructiva...
Lector diario
Azul tiene muchas puertas abiertas y es bueno que las muestres; esta es una escuela que, no dudo, está destinada a crecer porque se nutre de las raíces; esperemos que todas las gestiones municipales la cuiden y hagan crecer.
Aunque no sé quien sos gracias por participar en serapioygregoria.blogspot.com
es una herramienta que ponemos a disposición de los estudiantes
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