sábado, 10 de enero de 2009

Promesas vanas de un Omar que se esfumaron por inepto.

En tiempos donde la vida transcurre frenética e imparable, y el ayer, el hoy y el mañana parecen ser meras formar de definir la existencia, bien vale la pena una pausa y preguntarnos hacia donde va este barco llamado partido de Azul, cuya popa descansa en Chillar y su proa espera un avance en Cachari.
Y esta pausa, que hoy no se porque caprichoso motivo me lleva hacia el año 1999, me abre una ventanita en la que puedo ver a un muchachón simpático, con aspecto de ser aquel que toda tía entrada en años no resistiera apretujarle esos regordetes cachetones, saltaba al centro de la escena política local, con años de participación ciudadana en sus espaldas, embutido en el traje de ser aquel intendente que sacaría del letargo a estas tierras dormilonas con brebajes políticos muy dulzones para los odios pero muy poco efectivo en la practica. Si hasta vienen a mi memoria las imágenes de aquellas epopéyicas caravanas por la ciudad prometiendo que serias el hombre que nos llevaría a hacer de esta, nuestra ciudad, la que encomiablemente fuera la pujante y progresista, que se erguía imponente en el centro de la provincia.
Pero nada de esta paso, lo que fue hoy no lo es, la pujanza que nos caracterizó se volvió estancamiento, y el progreso mala palabra.
En lugar de erguirnos nos achatamos, vimos como ciudades cercanas crecieron a fuerza de pensar una ciudad en la que los recursos propios fueran el estandarte de ese crecimiento, vimos como de a poco fuimos perdiendo todo tipo de manifestaciones sociales, culturales, económicas, deportivas, que eran orgullo de la ciudad, y que por obra y gracia del desinterés se fueron diluyendo bajo el sombrío manto protector de “Auspicia Municipalidad de Azul”.
Así transcurrimos, y te volvieron a creer aquellos a los cuales “El cambio esta en marcha” les sonó a algo mas que una frase de campaña, el crédito que te permitía seguir ocupando el sillón principal se renovó una vez mas, pero el correr de estos días nos hace pensar que le cambio que auguraste debe ser tan grande y pesado, tan integrador y abarcativo, tanto que tengo la sospecha que se hundió en el fango de la inoperancia una vez mas.
Y pareces no darte cuenta, el egocentrismo y la soberbia no te dejan percibir que la comunidad te esta dando la espalda, en la soledad de tu despacho no ves ni escuchas, o acaso no te has preguntado porque en cada acto solo te acompaña tu séquito de funcionarios (viejas figuras repetidas) que poco han aportado?
Sos un viejo amigo mío, se que esta pregunta te ronda en tu cabeza tanto como el desconocimiento de quien no sabe hacia donde ir.

Todo es parte de todo, y tu estado físico también me preocupa y me alarma, tu cintura tiene cada vez menos cadencia, la dieta a la que nos has sometido no te hace bien ni a vos ni a mi, muchas calorías en tus discursos, pero poco hierro (ese que es necesario para construir bases sólidas de una ciudad para todos).
Mucha grasa obstructiva y pocas proteínas para que las nuevas ideas crezcan con toda fuerza, pocas vitaminas, será por eso que te ves lento y sin ganas, para tratar de reflotar esta barcaza antes de que naufrague.
Pero soy un utópico soñador y me ofrezco como marinero, solo necesito un gesto, un acto de grandeza, una señal de tu parte, pero una ráfaga de viento me pincha la burbuja del romanticismo y te veo saliendo del municipio por la puerta del costado, ya ni siquiera atravesas la puerta grande, será esto solo una circunstancia o el anticipo de un final, habla esto de tu debilidad para enfrentarte a mirar de frente, o es una muestra mas de la soberbia que te domina y que no permite que pidas ayuda?
Pedir ayuda jajá jajá!!!!! Que iluso soy, me olvidaba que un día despertaste y te encontraste con la sorpresa de rocinante atado al poste de una nueva identidad, te calzaste el traje de Don Quijote, Luisito Laffose fue tu Sancho Panza y lanza en mano saliste al galope para ponerte a la cabeza de convertir a Azul en “ Ciudad Cervantina”. Auspicioso por cierto en la medida que goce de continuidad, y continuidad es sinónimo de día a día, como lo hacen muchos espacios que dejaste en el olvido, a los cuales convocastes y dijeron presente en el festival, pero que nuevamente volvieron a quedar olvidados.

Ya me estos yendo, descubrí que era posible a base de constancia lograr ir progresando, los engranajes de mi maquina se pusieron en movimiento, me están pidiendo que me levante de esta silla, asíque mochila al hombro me dejo llevar, no me han prometido nada, será por eso que aun no se han esfumado mis ilusiones. Pero ya te dije, me volví un tipo constante, asíque Omarcito, muchacho de redondeces fáciales volveré, como una tía vieja una y otra vez para pellizcarte, con la sola intención de hacerte ver que estoy aquí.

Tía No-vota (me siento menos culpable).

2 comentarios:

Anónimo dijo...

me siento tan ientificado con este relato que se me irisa la piel de pato. gracias DIOS por estos heroes de la escritura. patin

Anónimo dijo...

Saludos Patin! a ver cuando comemos un pato a la naranja.
Tu amigo el mariscal.